¿Hay que avisar a la tripulación de que tienes miedo a volar?

Por Nicolas CoccoloAnsiedad
¿Hay que avisar a la tripulación de que tienes miedo a volar?

¿Hay que avisar a la tripulación de que tienes miedo a volar?

Sí, avísales. Decirle a una azafata o a un auxiliar de vuelo "tengo miedo a volar" es algo corriente, lleva diez segundos en la puerta y permite que la tripulación pase a verte en los momentos adecuados. No lo pueden adivinar: un pasajero ansioso que se queda callado se parece a cualquier otro pasajero. Lo que pueden hacer es limitado, pero real. Aquí tienes qué decir, cuándo decirlo y qué no esperar.

¿Debo decirles a los auxiliares de vuelo que tengo miedo a volar?

Sí. La tripulación de cabina no ve el miedo, y un pasajero que aprieta el reposabrazos en silencio parece, desde el pasillo, un pasajero que está bien.

Su primer trabajo es la seguridad. Atender a pasajeros que lo están pasando mal también forma parte del trabajo en cada vuelo, y el pasajero nervioso es una situación que encuentran con regularidad. Avisarles no es una confesión ni una queja. Es información, igual que mencionar una alergia.

Además, no estás solo. Según la Organización Mundial de la Salud, unos 470 millones de personas en el mundo vivían con un trastorno de ansiedad en 2023. El miedo a volar pertenece a esa familia enorme, y no tiene nada de vergonzoso.

¿Qué puede hacer realmente la tripulación cuando lo sabe?

Puede pasar a verte, explicarte lo que ocurre y darte a alguien a quien acudir. Es la lista realista, y es más útil de lo que parece.

Según la aerolínea y el vuelo, puede ser una visita breve después del despegue, una explicación cuando oyes un ruido que te preocupa, un vaso de agua y una señal acordada si empiezas a pasarlo mal. Cuando hay asientos libres en la cabina, algunas tripulaciones también te cambian a un sitio donde estés mejor. Saber que alguien está pendiente de ti quita una parte de la carga, porque ya no tienes que gestionar todo el vuelo solo.

Las explicaciones importan más de lo que se cree. La mayoría de los ruidos que alarman a los pasajeros ansiosos (el golpe después del despegue, el cambio de régimen de los motores, el silbido antes de aterrizar) son normales. Los repasamos en todos los ruidos del avión explicados por un piloto.

¿Cuándo y cómo se lo digo?

Díselo en la puerta al embarcar, o en tu asiento antes del despegue, y en una sola frase. Con las puertas cerradas, la tripulación está ocupada con la demostración de seguridad y las comprobaciones, y el margen para una conversación tranquila se acorta.

Una frase que funciona: "Hola, tengo miedo a volar. ¿Podría pasar a verme cuando estemos en el aire?" No hace falta justificarse ni contar tu historia. Si decirlo en voz alta es demasiado, escríbelo en el móvil y enseña la pantalla. La tripulación lo entenderá igual de bien.

Si te decides solo después del despegue, también sirve. Pregunta al primer auxiliar de vuelo que pase, o usa el botón de llamada si necesitas a alguien. Reserva el botón de llamada para cuando de verdad lo necesites, sin esperar a que el pánico llegue a su punto máximo.

¿Qué puedo pedir y qué no debo esperar?

Pide una visita, explicaciones y un poco de paciencia. No esperes un acompañante para todo el vuelo.

Peticiones razonables: una visita rápida tras el despegue, un aviso si el comandante ha advertido a la cabina de una zona con movimiento, agua y una breve explicación de lo que oyes. También puedes elegir asiento al reservar. Un asiento sobre el ala, cerca del centro de gravedad del avión, se mueve menos que uno en la cola.

Lo que la tripulación no hará: sentarse contigo durante horas, darte un medicamento o saltarse un procedimiento. Cuando la señal de cinturones está encendida, también ellos se sientan y se abrochan el cinturón durante las turbulencias. Es el procedimiento normal, no una señal de que algo vaya mal. Muchos pasajeros lo interpretan como una alarma, y es justo lo contrario.

Con los medicamentos, cuidado. La OMS señala que las benzodiazepinas no suelen recomendarse para los trastornos de ansiedad por su potencial de dependencia y su limitada eficacia a largo plazo. Una pastilla tomada a última hora no es un plan. Lo explicamos en nuestro artículo sobre medicamentos y miedo a volar.

¿Tienen que saberlo también los pilotos?

No necesariamente. La puerta de la cabina de mando permanece cerrada durante el vuelo, y es la tripulación de cabina la que gestiona la cabina. Si avisas al jefe de cabina, la información puede llegar al comandante cuando sea útil, según la aerolínea.

Un comandante que sabe que hay un pasajero ansioso a bordo puede añadir una frase a su anuncio sobre lo que va a ocurrir, por ejemplo cuándo habrá movimiento o cuándo cambiará el ruido de los motores. Esa frase suele valer más que diez minutos de tranquilización después.

¿Y si me da vergüenza o miedo a que me juzguen?

No eres el primer pasajero ansioso que esta tripulación conoce este mes, y la reacción suele ser práctica, no de juicio. El miedo a volar es frecuente y está documentado. No es un defecto de carácter.

Mantén un tono neutro y concreto. "Tengo miedo a volar, ¿podría pasar a verme?" es una petición, no una confesión. Si aun así no puedes decirlo, la nota en el móvil cumple su función.

¿Basta con avisar a la tripulación para superar el vuelo?

Ayuda, pero no trata el miedo. La tripulación te apoya durante el vuelo. No puede cambiar lo que ocurre en tu cuerpo antes y durante él.

Lo que lo cambia es un tratamiento. MedlinePlus indica que el tratamiento ayuda a la mayoría de las personas con fobias, ya sea con medicamentos, con psicoterapia o con una combinación de ambos. La OMS considera la terapia cognitivo-conductual, y en particular la terapia de exposición, como el tratamiento mejor respaldado por la evidencia, y señala que solo el 27,6 % de las personas que necesitan tratamiento para la ansiedad lo reciben.

Si tu miedo te impide volar, o te estropea los días previos, empieza por nuestra guía para superar el miedo a volar. Y si el pánico ya sube en pleno vuelo, lee cómo gestionar una crisis de pánico en pleno vuelo. Para ver con más detalle cómo se plantea el tratamiento de la ansiedad, consulta también MedlinePlus sobre la ansiedad.

Preguntas frecuentes

¿Pensarán las azafatas que exagero?

No. Las tripulaciones se encuentran con pasajeros nerviosos con regularidad, y una petición tranquila en una frase se ve como responsable, no como exagerada. Los pasajeros que preocupan a una tripulación son los que no dicen nada y entran en pánico en silencio.

¿Puede una azafata darme un medicamento o quedarse conmigo?

No. Su trabajo es la seguridad y el servicio de toda la cabina, así que no pueden quedarse con una sola persona durante el vuelo ni darte medicación. Sí pueden pasar a verte, explicarte lo que ocurre y acudir cuando las llames.

¿Y si solo me doy cuenta de que necesito ayuda después del despegue?

Pregunta al primer auxiliar de vuelo que pase, o usa el botón de llamada si necesitas a alguien. Nunca es tarde para decirlo. Cuanto antes lo digas, más fácil les resulta ayudarte.

¿Se le avisará al piloto de que tengo miedo?

Puede ser, si resulta útil. Avisa al jefe de cabina y, según la aerolínea, la información puede llegar al comandante. No tienes que ir a la cabina de mando, cuya puerta permanece cerrada en vuelo.

¿Tengo que avisar si solo estoy un poco nervioso?

No, es opcional. Si un poco de tensión se controla con la respiración y la distracción, puedes saltártelo. Díselo cuando creas que ayudaría que alguien lo supiera.

¿Y si el miedo va más allá de un solo vuelo?

Avisar a la tripulación te ayuda a pasar un vuelo. No cambia lo que te da miedo. Si quieres entender qué alimenta tu miedo, puedes empezar por nuestro cuestionario gratuito para evaluar tu miedo a volar: unos minutos y una lectura clara.

Para ir más lejos, nuestro curso online contra el miedo a volar lo han diseñado pilotos de línea y psicólogos. No tenemos una varita mágica y no prometemos resultados. Te damos herramientas, hechos y un método.

Sin presión y sin plazo. La puerta está abierta cuando decidas que es el momento.